Concha Méndez, la voz de la memoria doblemente olvidada

El libro de recuerdos que la escritora dictó a su nieta poco antes de morir en el exilio mexicano rescata la figura de una poeta opacada por el canon de la Generación del 27

Concha Méndez, en una verbena en los años veinte con Altolaguirre (a la derecha), Aleixandre (en el centro) y otro amigo.

Artículo completo de Eva Díaz Pérez, editado en el País.com

Una mujer que recuerda. Concha Méndez en su casa de México relata a su nieta Paloma sus memorias que son grabadas y luego transcritas. En esa evocación hablada atraviesa España, una España que ya no existe. Y la vida de una muchacha audaz, campeona de natación, que viajaba sola y que atravesó el Atlántico como grumete. La joven que ahora es una anciana que recuerda y bebe sorbos de jerez, los labios siempre pintados y el pelo peinado al estilo de los años treinta. Como si la guerra y el exilio no hubieran sucedido.