Miguel Hernández y el Cerro Almodóvar

75 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL POETA DE ORIHUELA

Jesús López | Vallecasweb

Termina el año del 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, que le sobrevino tras una penosa enfermedad de abandono y tuberculosis en la cárcel de Alicante. Varios han sido los homenajes que ha recibido este Poeta del Pueblo en los diferentes distritos de Madrid. Uno de los más emotivos se produjo alrededor del conjunto escultórico de Federico García Lorca, en  la arteria principal de la Villa de Vallecas, el mismo día 28 de marzo, fecha de su fallecimiento, con un éxito rotundo de multitud de vecinos recitando sus poesías más conocidas durante más de cuatro horas seguidas.

Las palabras de Miguel aletearon libres esa tarde soleada de primavera, en un ambiente festivo con los versos de fondo más emblemáticos de su obra. Elegía a Ramón SijéMe llamo barro o Las nanas de la cebolla, entre otros muchos, fueron recitados, ininterrumpidamente, de una manera casi espontánea, por todos aquellos que quisieron participar en el acto. De esta manera, Miguel Hernández volvió a Vallecas, una vez más, puesto que existe al menos un testimonio que lo así corrobora.

El genial escultor Alberto Sánchez, máximo exponente de la Escuela de Vallecas, menciona dicha estancia en un texto titulado Cuartillas leídas por Alberto en un homenaje a Miguel Hernández, datado en Moscú con motivo de la conmemoración de los 50 años del nacimiento del poeta. En tales líneas, Alberto narra la primera vez que vio al joven Hernández, en una de las fértiles tertulias que se reunían en los cafés cercanos a la estación de Atocha. Aproximadamente, este hecho tuvo que producirse antes de 1935, pues es este el momento en el que Miguel compone la soberbia prosa poética dedicada al artista denominada Alberto el vehemente, donde se describe la figura del escultor, emergiendo como un titán telúrico, que domina con maestría los elementos vegetales de la naturaleza.

Alumnos del Colegio Nueva Castilla, de Villa de Vallecas, durante una visita cultural al Cerro Almodóvar. A la derecha, el escultor Alberto Sánchez. (© Fotos: Vallecasweb.com)

Recital de Poesía en Villa de Vallecas en homenaje a Miguel Hernández, con motivo del 75 aniversario de su muerte. (© Foto: Vallecasweb.com)

Tomillo, una de las especies que crecían camino del Cerro Almodóvar durante los paseos de Miguel Hernández y Alberto Sánchez. (© Foto: Vallecasweb.com)

En ese primer encuentro, Alberto emplaza a Miguel a una cita que se plasma a los dos días por los campos vallecanos. “Plásticos y nutritivos”, según el primero; tanto es así que llevaban los bolsillos repletos de cebada y trigo. Alberto, ya consolidada su carrera artística en esa época, entra en una agraria polémica con el de Orihuela sobre las diversas especies que crecen camino del Cerro Almodóvar. Compitiendo entre ellos acerca de su sabiduría sobre las plantas, hablan del scolymus hispánicus, el polaris asteriscus o el thymus zygis; es decir, el vulgar cardillo, la margarita de sol o el tomillo salsero, que se emplea para sazonar las aceitunas. Finalmente, Alberto, enorme en la concepción poética de la palabra, pone en boca de Miguel un pensamiento hermoso acerca de la supervivencia del tomillo —planta que hinca sus retorcidas raíces arañando la tierra— y el hombre, destacando el olor puro y limpio de unas varas arrancadas, que el mismo poeta agarraba en su mano, esencia personal de su propia condición humana.

► Vallecasweb quiere agradecer a la Mesa de Cultura de Villa de Vallecas y el Club Poesía ViVa su colaboración en la elaboración de este reportaje, así como al biólogo y vecino de Santa Eugenia Rafael Baudet.

(*) En la imagen que abre esta información, Miguel Hernández visitó Vallecas en al menos una ocasión junto a su amigo Alberto Sánchez.(© Foto: Vallecasweb.com)

Enlace a la publicación en vallecasweb.com

Anuncios